Se inicia el ejercicio contable 2018 y comienzan a ejecutarse los presupuestos económicos de las empresas, de acuerdo a lo establecido en sus Estados Financieros del ejercicio contable del año que ha culminado, con satisfacciones para los socios que han obtenido dividendos y con preocupaciones para aquellas empresas que han cerrado en rojo.


Al respecto, sea que el balance general arrojó pérdida o ganancia, las proyecciones de crecimiento deberán sustentarse en estrategias de marketing y de ventas y/o comercialización, para evitar que la competencia les reste participación del mercado o les quiten clientes habituales, que permitan garantizar un crecimiento estimado de acuerdo a los indicadores macroeconómicos de nuestro país y las perspectivas de crecimiento para el 2018 en nuestro país.

Desde el frente interno, la empresa deberá de reevaluar sus planes de gestión en función a la competitividad, calidad y productividad utilizando para tales fines el poder de la información con uso de tecnologías digitales que permitan a la empresa optimizar no solo sus costos de servicios y/o producción sino poder disminuir los gastos innecesarios que incrementan un valor de venta al producto terminado, restándole el acceso al consumo.

Para lograr dichos resultados será determinante que la Gerencia, las Jefaturas Intermedias y sobre todo el personal se encuentre debidamente motivado, concientizado y comprometido con la filosofía y cultura organizacional de la empresa y de los objetivos trazados para este año, los cuales deberán ser medidos y comunicados de forma trimestral o mensual según el giro y/o actividad del negocio.

Si bien lo mencionado es estratégico, no menos estratégico es realizar este planeamiento con herramientas estadísticas de control de procesos dentro de los cuales se debe incluir las contingencias que pueden enfrentar las empresas por decisiones que se tomen en la contratación de proveedores, clientes y/o trabajadores para el logro de los resultados, pues las empresas deben recordar que las relaciones contractuales son siempre relaciones jurídicas que generan contingencias (Multas, Juicios) con la Superintendencia Nacional de la Administración Tributaria-SUNAT y con la Superintendencia Nacional de Fiscalización Laboral-SUNAFIL por desconocimiento en operaciones de registros de gastos, costos o personal de renta de cuarta quinta (por solo citar unos ejemplos) y por el desconocimiento en el cumplimiento de la normativa socio laboral o de seguridad y salud en el trabajo (Despidos Arbitrarios, Contratos de Plazo Determinado desnaturalizados, Contratos de extranjeros o Accidentes de Trabajo y Enfermedades Profesionales), siendo las multas por estas últimas incidencias altamente costosas que superan el medio millón de soles.

Estos costos ocultos no son presupuestados ni mucho menos provisionados, pues muchas empresas tienen por costumbre actuar correctivamente cuando de lo que se trata es de actuar PREVENTIVAMENTE. Es hora de obtener ganancias para las familias peruanas, para la empresa, para la sociedad y para El Estado (que sin darte cuenta es el socio de tu empresa por el porcentaje que participa de las ganancias con el Impuesto a la Renta por citar solo un ejemplo).